Cuidado y crianza de animales

La Cría de animales, crianza, alimentación y cuidado de los animales para la producción de alimentos, lana o pieles, para ayudar en el trabajo o para actividades recreativas o como animales de compañía. Los métodos modernos reúnen a los animales domésticos en granjas grandes con el fin de conseguir, de manera más rápida y eficaz, los productos que de ellos se obtienen y rentabilizar la inversión.

 

Introducción

La cría intensiva supone la concentración de un gran número de animales en pequeños corrales o jaulas, alimentándolos con piensos enriquecidos, estimulando su crecimiento por diferentes medios e inmunizándolos para protegerlos de las enfermedades (véase Inmunización). No obstante, gran parte de los animales domésticos se crían en regiones del mundo bajo condiciones de menor eficiencia y provecho.

Los animales domésticos representan cerca del 28% del valor total mundial de los productos agropecuarios. En los países desarrollados proporcionan la mayor parte de los alimentos. Los métodos de cría tradicionales están relacionados estrechamente con el empleo al que se les destina. La mayor parte de los animales domésticos tienen múltiples utilidades; por ejemplo, los que en un principio se criaron para ayudar en el trabajo y como animales de carga también aportan leche, carne y materiales para elaborar prendas de vestir.

Sin embargo, también están íntimamente asociados a la cultura y a la experiencia de la gente que los cría. El ganado no sólo se cría para la producción de alimentos, sino que su uso en los trabajos de carga, su empleo como fuente de abono y el combustible obtenido de sus excrementos suponen también un aprovechamiento eficiente de los productos animales.

Las influencias medioambientales, tales como el clima, también desempeñan un papel importante en la domesticación y empleo de los animales. Los carabaos, nombre que reciben los búfalos acuáticos en Filipinas, son usados como bestias de carga en el Sureste asiático, donde se han adaptado a las altas temperaturas y a la humedad, mientras que los caballos, que prosperan en climas moderados, eran los principales animales de carga empleados en las regiones templadas hasta que fueron reemplazados por los tractores.

Animales de Tiro de Carga

La utilización de los animales domesticados en el trabajo y el transporte está muy extendida. Los más empleados para estas tareas son el caballo, la mula, el burro (o asno), el buey, el búfalo, el camello, la llama, la alpaca, el yak, el alce y el perro. Se cree que los caballos actuales descienden de varias subespecies, entre las que se encuentra el caballo de Przewalski y el caballo salvaje europeo. Aún se emplean como animales de tiro en muchos países. También se utilizan para transporte y para su monta por placer o deporte.

La población mundial de caballos en 2001 se estimó en unos 58 millones; casi la mitad se encontraban localizados en China, México, Brasil, Estados Unidos y Argentina. Más de la mitad de los aproximadamente 13 millones de mulas que hay en el mundo se localizan en China, México y Brasil. De los casi 43 millones de burros, la mitad se encuentran repartidos entre China, Etiopía, Pakistán, México y Egipto.

Los camellos, las llamas y las alpacas se utilizan como animales de carga; estas dos últimas también se crían para aprovechar su lana. Hay unos 19 millones de camellos en el mundo, de ellos, más de la mitad están en África. La llama y la alpaca tienen un territorio más limitado y sólo se encuentran en Perú, Bolivia y norte de Argentina. Casi todos los carabaos se encuentran en Asia y se emplean como animales de tiro, aunque también son apreciados por su leche y su carne. Los bueyes también son importantes como animales de tiro en Asia y en algunas partes del sureste de Europa. Los perros se utilizan como animales de tiro en Alaska y Siberia y también para pastorear rebaños de ovejas y otros animales.

Ovejas y Cabras

Las ovejas se crían para la obtención de lana, carne (cordero y carnero) y, en menor medida, para la producción de leche. Se suelen dividir en tres categorías, según su lana sea fina, de grosor medio o espesa. Puede que fueran los primeros animales en ser criados por su utilidad ya que fueron domesticadas en el suroeste de Asia hace unos 11.000 años. En la actualidad existen unos 1.000 millones de ovejas ampliamente distribuidas por el mundo, y las mayores poblaciones se encuentran en África, Sudamérica, Asia, Europa y Oceanía.

Están bien adaptadas a regiones semiáridas y a terrenos demasiado escarpados o inadecuados para el cultivo. Las mayores explotaciones se llevan a cabo en granjas de grandes extensiones, divididas en sectores de 1.000 o más animales. Las cabras fueron domesticadas por primera vez en la misma región que las ovejas, y para los mismos usos, pero unos 1.500 años más tarde. Muestran una distribución similar a la de las ovejas.

Ganado Vacuno

Entre las razas de ganado vacuno actuales se distinguen tres tipos: las destinadas a la producción de leche, de carne y aquellas razas que han sido seleccionadas tanto por su leche como por su carne. Se cree que el ganado vacuno fue domesticado hace unos 8.500 años en el sureste de Europa, localizándose en el Sureste asiático un posible segundo foco de domesticación. La población mundial es de más de 1.300 millones y casi la mitad se concentra en la India, Brasil, China, Estados Unidos y Argentina.

La mayoría de los rebaños destinados a la producción de carne son criados en grandes extensiones de tierra pero, tras el destete, los animales jóvenes pueden mantenerse estabulados. Las razas de ganado lechero se crían en rebaños relativamente numerosos, en condiciones de cría intensiva, cerca de grandes centros de población. Sin embargo, el queso, la leche en polvo y otros productos especializados proceden por lo común de pequeñas granjas donde las vacas se alimentan con pasto.

Aves de corral

Este término engloba a las gallinas, patos, pavos, gansos, pintadas, perdices e incluso palomas. Cada uno de estos grupos desciende de un ave silvestre estrechamente emparentada con él, y es posible que evolucionara primero en sus áreas de origen. En 2001, la población mundial era de casi 14.000 millones de gallinas y pollos, algo más de 900 millones de patos y unos 243 millones de pavos.

No existen estimaciones para otros grupos. Las gallinas son abundantes en la mayor parte de las regiones del globo, mientras que la mayoría de los patos proceden de Asia, y casi todos los pavos de Estados Unidos. En los países desarrollados, la explotación para obtener carne y huevos es intensiva y las aves se crían en jaulas, bien por separado o en grandes grupos.

Tendencias actuales

Hoy en día la principal preocupación en el campo de la crianza de animales es el volumen sostenible de producción en relación con el aumento de la población humana. El objetivo de las investigaciones se ha centrado en la optimización de la eficiencia productiva mediante la selección artificial y la ingeniería genética. Por ejemplo, los científicos han conseguido que aumentara el tamaño de las ovejas inoculando genes de la hormona del crecimiento en embriones, y el mismo método puede aplicarse al ganado vacuno y a otros animales.

También se están llevando a cabo estudios para el desarrollo de razas animales en zonas en las que existe una deficiencia de proteínas. Así, en Venezuela se crían los capibaras para la obtención de carne. En Perú, el gobierno estimula la cría de cobayas o conejillos de Indias por su valor alimenticio, y en otras partes de América Latina, como México, se está experimentando en granjas con la cría de la iguana.

Los métodos de producción intensiva incluyen el confinamiento de las aves de corral en jaulas (véase Avicultura), de los cerdos en pequeños corrales y de las ovejas y el ganado vacuno en pequeños establos, lo que permite abaratar los costes de producción. La cría en corrales individuales también permite un mayor control de las enfermedades y una mayor protección frente a los depredadores. Tales prácticas han sido tachadas de crueles para con los animales y se ha exigido una legislación que las regule. Por otro lado, los ganaderos y avicultores alegan que los animales no se encuentran sometidos a demasiada presión, ya que cuando eso ocurre disminuye su capacidad productiva.

También preocupa el uso de aditivos especiales como hormonas, antibióticos, vitaminas y otras sustancias destinadas a acelerar el crecimiento o incrementar la productividad. Como norma general, debe haberse comprobado la seguridad y eficacia de cualquier suplemento administrado y la proporción en que debe utilizarse. Los dos productos más controvertidos son la hormona dietilestilbestrol (DES) y los antibióticos. Se sabe que, en grandes dosis, la primera es capaz de causar cáncer.

Los científicos que propugnan que se prohíba la utilización de antibióticos sostienen que las cepas resistentes de bacterias en los animales podrían transmitirse a los humanos. Los límites fisiológicos podrían, por último, impedir un mayor incremento de la producción. Si la población humana continúa creciendo y las fuentes de alimento se vuelven más escasas, la proporción que podrá destinarse a los animales disminuirá, y los productos derivados de ellos serán menos abundantes y más caros.

¿TE GUSTÓ ESTE POST? COMPÁRTELO EN TUS REDES SOCIALES

  Artículos Relacionados

 

Articulo Redactado por: Kilo tapias peralta Escobar

Soy el fundador de Corporación KRONOZ, he basado mi vida entera en los estudios, y eso me ha motivado a crear este Sitio Web, mis intenciones son las de cambiar nuestro futuro y así dar una libertad, y mejor condiciones de vida, a las futuras generaciones.

#kilotapias #espaciohonduras