Municipio Ojojona, en el Departamento de Francisco Morazán
Ojojona es un histórico municipio hondureño ubicado en el sur del departamento de Francisco Morazán, a unos 34 kilómetros de la capital del país, Tegucigalpa. Este municipio destaca por su rico legado colonial, manifestado en sus edificaciones, callejones empedrados y tradiciones profundamente arraigadas en la identidad cultural hondureña.
Indice de Contenido
Introducción
Desde sus orígenes como pueblo minero en el siglo XVI, Ojojona ha evolucionado hasta convertirse en un destino apreciado tanto por su historia como por su belleza natural y su ambiente tranquilo.

La mezcla de tradición y modernidad conviviente en este municipio lo convierte en un lugar fascinante para investigadores, turistas y quienes desean conocer más sobre la cultura hondureña
Su centro histórico fue declarado Monumento Nacional de Honduras, lo que ha impulsado programas de conservación del patrimonio y el turismo cultural.
Además de su valor histórico, Ojojona es reconocida por sus artesanías y por la calidez de su gente, elementos que enriquecen cualquier visita o estudio sobre la región.
Historia / Datos históricos relevantes
La historia de Ojojona se remonta a tiempos anteriores a la llegada de los españoles, cuando el área era habitada por pueblos indígenas, posiblemente de la cultura Lenca, quienes aprovecharon los recursos naturales de la región.
En 1579 fue oficialmente fundada por colonizadores españoles atraídos por las minas de oro y plata, convirtiéndose en uno de los centros mineros más activos del territorio hondureño durante la colonización.
A lo largo de los siglos XVIII y XIX, Ojojona consolidó su estructura como pueblo y fue incluida en los registros como cabecera de curato en 1791. La actividad minera marcó profundamente la economía y el desarrollo territorial en esta época.
A finales del siglo XIX, específicamente en 1889, se le reconoce formalmente como municipio en la División Política Territorial de Honduras. Su centro histórico fue declarado Monumento Nacional en 1996, lo que permitió iniciar la conservación de su patrimonio arquitectónico colonial.
Ojojona también está vinculada a figuras destacadas del arte y la cultura hondureña, como el pintor Pablo Zelaya Sierra, nacido en este municipio, así como otros personajes que han contribuido a la identidad cultural del país.
Ubicación y Coordenadas
El municipio de Ojojona se sitúa al sur de la capital hondureña, Tegucigalpa, formando parte del departamento de Francisco Morazán.
Las coordenadas geográficas aproximadas del centro urbano de Ojojona son 13°56′N 87°18′W (13.93333°N, -87.3°W), lo que lo ubica en una zona montañosa del país.
Actividad económica e Infraestructura
La economía de Ojojona tiene raíces agrícolas y artesanales, complementadas por actividades de pequeña y mediana escala. El cultivo de granos básicos, caña de azúcar, café y hortalizas es fundamental para la subsistencia local.
La ganadería de diversas especies como vacuno, ovino y porcino, así como la avicultura, también forman parte de la base productiva de la región, dando empleo a gran parte de la población rural.
Ojojona es muy conocida por su pujante industria alfarera: la elaboración de artesanías en barro negro y madera representa una fuente importante de ingresos y un atractivo cultural para visitantes.
En términos de infraestructura, el municipio cuenta con centros educativos, servicios de salud básicos, y una red vial que lo conecta con la ciudad capital y áreas circundantes, facilitando el comercio y el tránsito local.
Clima
Ojojona posee un clima templado de montaña, con variaciones moderadas de temperatura durante el año y épocas bien definidas de lluvia y sequía.
Las temperaturas anuales oscilan normalmente entre aproximadamente 13 °C y 28 °C, con una estación seca claramente perceptible y una temporada de lluvias que tiende a ser más nublada.
Debido a su altitud y ubicación geográfica, el clima es más fresco que en las zonas bajas cercanas, lo que favorece la agricultura y un ambiente agradable para los residentes y visitantes.
El clima presenta variaciones diarias con mañanas frescas y tardes templadas, típicas de las zonas montañosas de Honduras, con probabilidad baja de lluvia fuera de la temporada húmeda.
Este clima templado influye también en las costumbres alimentarias y festivales locales, donde el confort térmico y la vida al aire libre son parte de la experiencia comunitaria.
Gastronomía
La gastronomía de Ojojona representa una mezcla de cocina tradicional hondureña con ingredientes locales. Platos típicos incluyen la yuca frita con chicharrón, tamales de maíz y combinaciones de frijoles con queso y huevo, reflejo de la herencia Lenca y campesina.
Además, la gastronomía de la zona rural incorpora productos frescos de la región y tradiciones culinarias que se transmiten de generación en generación.
Las comidas propias de festividades patronales, ferias y celebraciones familiares destacan por su sabor casero y el uso de productos naturales.
El café local, cultivado en las zonas altas del municipio, también forma parte de las experiencias gastronómicas que ofrecen los pequeños comercios y cafés tradicionales.
Relieve, Geografía y Orografía
El relieve de Ojojona es predominantemente montañoso, con mesetas, colinas y cerros que forman su paisaje natural.
Entre los cerros más significativos se encuentran elevaciones como el Cerro de Hule y el Cerro Payaguagre, que ofrecen panoramas interesantes tanto para estudios geográficos como para turismo ecológico.
La topografía influye en el clima y en las actividades humanas; las elevaciones favorecen la presencia de bosques y suelos fértiles en algunas zonas, aunque también plantea retos para la expansión urbana y agrícola.
El municipio combina altitudes medias con valles y planicies menores, creando un mosaico de paisajes aptos tanto para cultivos como para conservación de la biodiversidad.
Hidrografía
Ojojona cuenta con una red de ríos y quebradas que abastecen de agua al municipio y sus comunidades rurales.
Entre los cursos de agua más destacados se encuentran el río San José, río San Sebastián, río Las Joyas y otros afluentes menores que nutren el sistema hídrico local.
Además, existen numerosas quebradas y arroyos, como Los Arrayanes, La Nutuca y El Burro, que mantienen el flujo acuático incluso en la temporada seca.
Estos recursos hídricos son esenciales para la agricultura, el consumo humano y la vida silvestre, y son parte integral de los paisajes naturales que hacen de Ojojona un área interesante para actividades de ecoturismo.
Flora y Fauna
La vegetación en Ojojona corresponde principalmente al bosque húmedo subtropical y bosques montanos bajos, con áreas significativas de pinos y vegetación nativa.
Los bosques de pino y otros árboles nativos constituyen un hábitat importante para especies locales y contribuyen a la captura de carbono y la protección ambiental de la región.
La fauna local incluye aves, pequeños mamíferos y especies reptiles que se adaptan a las condiciones montañosas y boscosas de la zona, aunque estudios detallados son limitados en fuentes públicas disponibles.
La conservación de estas áreas naturales es importante tanto para la biodiversidad como para el turismo ecológico, ofreciendo senderos y espacios para observar vida silvestre y flora regional.
